El síndrome de abstinencia en tiempos del Coronavirus

Por: Psic. Jacob Ortega 

Twitter: @lejacoboy

Como saben, la mayoría de lo que escribo en este blog está dirigido a hombres gais y hombres que tienen sexo con hombres, esta vez escribo para todes a les que esta información les pueda servir de algo, sepan que no están en esto soles y que aquí tienen un espacio si les hace falta alguien con quien conversar. 

Frente a la actual situación y la pertinencia e importancia de permanecer en casa, muchas cosas están cambiando en nuestras vidas, hábitos y espacios de convivencia se han transformado, los lugares de trabajo son otros para muches de nosotres, los lugares donde hacemos la compra se ven distintos y sin embargo son los mismos, nuestros amigues y familiares están ahí pero es mejor hablarles por teléfono que ir a verles. Y hay algo más que ha cambiado y seguirá cambiando, el acceso y la disponibilidad de ciertos bienes de consumo, y aunque ojalá no lleguemos a escenarios como los de los casos europeos, siempre es mejor estar prevenides. 

Conforme la posibilidad de salir a las calles sea cada vez menor y el acceso a ciertas sustancias se problematice,  les usuaries regulares de drogas, de alcohol, de tabaco u otras quizá se vean enfrentades a atravesar por síndromes de abstinencia abruptos. 

Importante: Yo soy psicólogo, no médico y esto es sólo una guía general que busca brindarte herramientas para lidiar con síntomas moderados durante estos días, de ninguna forma sustituye el consejo médico y si estás experimentando síntomas serios es muy importante que llames a une medique. 

¿Síndrome de abstinencia?

Las sustancias adictivas como drogas, alcohol, tabaco, etcétera impactan la química cerebral y el uso regular de estas sustancias puede provocar ciertas formas de dependencia. Después de que se haya formado la dependencia, los circuitos y la química del cerebro intentarán regularse a medida que las drogas y/o el alcohol salgan de tu cuerpo, y esto causa los síntomas de abstinencia. La duración, la intensidad y el tipo de los síntomas causados por la abstinencia pueden variar según la droga que se haya utilizado, el método de utilización, el nivel de dependencia, y si hay algún trastorno preexistente.

Cada sustancia es diferente, algunas pueden generar síntomas de abstinencia más bien físicos como sudoración, náuseas, delirios, pero también existen síntomas emocionales que van desde la irritabilidad hasta la depresión (y es de estos de los que vamos a hablar en un momento)

¿Qué tiene que ver que utilice drogas con el COVID-19? Los institutos nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés) hacen una serie de señalamientos a este respecto (el texto completo aparece en la bibliografía) mencionando entre otras cosas que puesto que el coronavirus que causa el COVID-19 ataca los pulmones, este podría ser una amenaza especialmente seria para aquelles que fuman tabaco, marihuana o vapean. Señala también que las personas con trastornos por uso de opioides, así como aquellas con trastornos por uso de metanfetaminas pueden ser vulnerables a causa del efecto que dichas drogas tienen sobre la salud respiratoria y pulmonar.  

El acceso muchas veces limitado a atención médica coloca a las personas usuaries de drogas o con problemas de adicción en un mayor riesgo de contraer muchas enfermedades, pero si los hospitales y las clínicas se ven forzados a trabajar al máximo de su capacidad, puede suceder que estas mismas personas -que ya están estigmatizadas y desatendidas por los sistemas de salud- experimenten barreras aún mayores para tener acceso a tratamiento. 

¿Entonces qué puedo hacer para lidiar con esto?

Verás que algunas de estas cosas son más sencillas que otras y quizá algunas resulten imposibles, mucho depende de tu situación actual. Estos pasos son útiles tanto para aliviar el estrés que pueda causar el menor acceso a sustancias como para reducir daños.

  • Informa a otres por lo que estás pasando

Lidiar con los síntomas del síndrome de abstinencia siempre es más complicado si hay que hacerlo solo. Si te es posible comunica esta situación a personas de tu confianza (ya sea que vivan o no contigo) para que alguien más esté informado y pueda acompañarte durante esta temporada. Estar en contacto con personas que entienden por lo que estás pasando puede ser de gran ayuda, también significa que la experiencia de estas personas puede beneficiarte. 

  • Intenta mantenerte distraíde 

Una de las herramientas más efectivas para lidiar con los síntomas del síndrome de abstinencia, es mantenerte distraíde. Si estás sólo dándole vueltas a lo incómodo que estás, los síntomas pueden intensificarse, por otro lado si puedes encontrar cosas que te mantengan distraíde eso ayuda a que pienses en otras cosas además de los síntomas, lo que hace que todo el proceso sea más llevadero. OJO, el reposo también es importante.

  • No esperes lo peor

Una profecía autocumplida hace referencia a una situación en la cual el hecho de “predecir” un evento ocasiona que de hecho suceda. Si esperas que los síntomas del síndrome de abstinencia sean los peores, quizá termines poniendo demasiada atención en los síntomas y haciendo que estos se sientan peor de lo que son en realidad. Si lo piensas de modo más positivo, el resultado también puede mejorar favorablemente.

  • Ten a la mano números de emergencia y procura anotar lo que consumes 

Es posible que los servicios de emergencia estén sobrecargados durante estos días y que su respuesta sea lenta. Si nadie está contigo procura reducir tus dosis de consumo e intenta anotar en una libreta qué estás consumiendo, así como horarios y dosis de ser posible. Esto puede ayudar mucho en caso de una emergencia.

Si estás con alguien de confianza procura tener un plan sobre qué hacer en caso de emergencia y trata de saltear el uso de las sustancias.

  • Ten cuidado con las cantidades que guardas

Quizá tener un poco más de las sustancias de la que usualmente tienes en casa pueda parecer una buena idea en principio, SIN EMBARGO, también puede aumentar el riesgo de tener problemas con la autoridad y de una sobredosis. 

  • Habla con tu proveedore de salud

Quizá parezca un absurdo o una obviedad pero si tienes une proveedore de salud con quien puedas hablar sobre tu consumo de sustancias, elles pueden informarte sobre qué medicamentos puedes tomar para aliviar los síntomas de un posible síndrome de abstinencia. Elles son les expertes y pueden determinar en función de la sustancia de consumo que puedes tomar para ayudar con los síntomas. 

  • Come saludable

Una dieta rica en frutas y verduras puede ayudar a reducir algunos síntomas, incluyendo los cambios de humor. La nutrición es un componente crucial, ya sé que en lo último que quieres pensar es en la dieta, pero creeme, puede ayudar. Mantente bien hidratade.

Todes estamos en esto y la mejor forma para que sea llevadero y dure lo mínimo necesario es la colaboración colectiva. Las llamadas a media tarde para preguntarle a nuestres amigues cómo están, ayudar cómo podamos y a quienes podamos, ser pacientes, comprensivos,no desesperar. Aquí hay un oído empático si alguién quiere hablar, si necesita desahogarse o si sólo quiere distraerse un poco de la rutina de estar todo el día en casa. Bueno, pues hasta aquí lo dejamos por hoy. 

Bibliografía 

10 Ways to Manage Your Addiction Withdrawal Symptoms. (2 de April de 2020). Obtenido de AmericanAddiction Centers: https://americanaddictioncenters.org/withdrawal-timelines-treatments/getting-through-symptoms

7 TIPS FOR SURVIVING WITHDRAWAL SYMPTOMS. (s.f.). Recuperado el 25 de March de 2020, de UK Rehab: https://www.uk-rehab.com/treatment-rehab/withdrawal-detox/7-tips-for-surviving-withdrawal-symptoms/

Brooks, S. K., Webster, R. K., Smith, L. E., & Woodland, L. (23 de February de 2020). The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. doi:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30460-8

COVID-19 Guidance for People Who Use Drugs and Harm Reduction Programs. (s.f.). Recuperado el 01 de April de 2020, de Harm Reductin Coalition: https://harmreduction.org/miscellaneous/covid-19-guidance-for-people-who-use-drugs-and-harm-reduction-programs/

COVID-19: Potential Implications for Individuals with Substance Use Disorders. (06 de April de 2020). Obtenido de National Institute of Drug Abuse.

Mental health and psychosocial considerations during the. (18 de March de 2020). Obtenido de World Health Organization: https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/mental-health-considerations.pdf?sfvrsn=6d3578af_2

Withdrawal Symptoms of Alcohol and Drugs. (s.f.). Recuperado el 27 de March de 2020, de DrugRehab.com: https://www.drugrehab.com/addiction/withdrawal-symptoms/

Día mundial de la salud… ¿Ahora sí vas a hacer caso?

Día de la salud

Hoy es el día de la salud y en medio de todo lo que esta pasando en el mundo entero me gustaría invitarlos a hacer una reflexión personal sobre la salud.

¿Cómo es que nos cuidamos de manera habitual? ¿Por qué solo cuando hay riesgos es que tomamos medidas de precaución?

Desgraciadamente en México tenemos muy poca, si no es que nula, cultura de prevención y cuidado en todos los sentidos, pero hablando en cuestiones de salud es peor. Solemos acudir al doctor ya que los síntomas son insoportables y realmente nos sentimos muy mal, nos automedicamos, nos damos de alta nosotros solos y no terminamos los tratamientos y esto nos afecta muchísimo tanto como personas como sociedad ya que cuando verdaderamente es una urgencia, los servicios de salud se saturan y los medicamentos escasean.

Me gustaría que reflexionáramos un momento la situación que se está viviendo en todo el planeta y que tomáramos conciencia de ello. Que empezáramos a prevenir, acudir al médico de manera frecuente para un chequeo médico, que mejoráramos  nuestros hábitos de alimentación, hacer ejercicio, acudir al psicólogo, etc.

Que dejáramos de  satanizar a los profesionales de la salud (incluyendo todas las áreas y especialidades) y que nos empezáramos a hacer responsables de nosotros mismos, de nuestro bienestar en todos los sentidos. Empezar a cuidarnos y a escuchar lo que nuestro cuerpo nos esta diciendo para poder ayudarlo y darle la atención que necesita.

Es importante que hagamos una pausa en nuestras ajetreadas vidas y nos demos un tiempo para nosotros, para descansar, para cuidarnos, para estar bien. De nada sirve que le dediquemos tanto tiempo a ser exitosos o a conseguir dinero si todo se nos va a ir en medicinas y doctores cuando nos enfermemos. ¿Sería mucho mejor cuidarnos desde un principio y así poder disfrutar de la vida, con salud y bienestar?. Por que no hay nada mas valioso que la salud y eso incluye la salud mental. Es muy importante atender la parte física pero también la parte mental por que si una esta mal, la otra se verá afectada de inmediato.

Los invito a tomar conciencia y comenzar a ser responsables de nosotros mismos y de nuestra salud. Empezar a generar hábitos de cuidado personal y darle la importancia debida a la salud.  

Yo en el amor, me voy como hilo de media ¿Salir con alguien que acaba de terminar una relación?

Por: Psic. Jacob Ortega 

Twitter: @lejacoboy

“Ay, Jacob es que yo en el amor me dejo ir como hilo de media”. Más o menos así empezó la conversación que tuve hace algunos días con un amigo mío, me estaba platicando del chavo con el que estaba saliendo y quien para el momento en que estoy escribiendo esto, ya es su novio. Él (mi cuate) me contaba que conoce a su ahora novio, y a quien llamaré Tomás sólo para hacer este relato más sencillo, desde hace unos meses. En ese entonces Tomás estaba por terminar su relación y aunque a mi amigo le gustaba mucho Tomas, prefirió  cuidar de sí mismo y ser sólo amigos. 

Hace tres semanas Tomás terminó con su novio y ha estado saliendo con mi amigo desde entonces, aunque mi cuate a decir de sí mismo quería ser su novio, Tomás le había dicho que quería ser “un hombre completo” para poder estar bien con él.  Todavía no sé los detalles de cómo se volvieron novios, pero esa plática me dejó pensando en qué cosas conviene tomar en cuenta si uno decide empezar a salir con alguien que recientemente terminó una relación. Aquí todos somos adultos y yo no le voy a decir a nadie que hacer o no hacer con su vida, pero siempre viene bien tener las cosas claritas, para tomar decisiones más informadas. 

Cariño, ten expectativas realistas 

Terminar una relación casi siempre es difícil, incluso las relaciones que han durado poco tiempo y siempre está el riesgo de saltar a otra relación de manera muy apresurada (yo en este respecto soy muy optimista y no creo que nadie haga esto nunca con la intención deliberada de lastimar a ninguna persona, pero eso no significa que no pueda pasar). En todo caso no todos los que acaban de terminar una relación están ya listos psicológica o emocionalmente para tener un nuevo compañero. 

Una de las cosas más importantes a considerar si comienzas a salir con alguien que acaba de terminar una relación es el asunto de las expectativas. Incluso si tu nuevo compañero no tenía algo muy serio con su ex, la ruptura es probable que los haya dejado particularmente sensible e incluso vulnerables (Ojo aquí, que tu papel no es ser enfermero, ni terapeuta de tu pareja). Puede pasar que dependan de ti para llenar  ese nuevo espacio que se ha abierto en sus vidas o incluso que estés haciendo las veces de una muletilla para evitar tener que lidiar con la realidad de que su relación se terminó. Algo así como el muñequito o la mantita (objeto transicional) que los niñes llevan consigo a la escuela para evitar extrañar a su mamá, papá o a quien los cuida, pero esta vez, con una persona (tú) para evitar extrañar a su ex. 

Entonces, no esperes que tu compañero o nuevo novio se porte como un pilar de soporte emocional o que pueda aportar (por lo menos de inicio) mucho a esta nueva relación. Seguro les hace falta algo de tiempo para llevar a cabo un proceso de sanación emocional y puede que no sean los más duchos para identificar tus prioridades o necesidades. Tú te conoces mejor que nadie más, si percibes que tú eres el único que se está involucrando en la relación y que tu compañero sólo está contigo como una manera de hacer más tolerable su reciente rompimiento, entonces harás bien en preguntarte y preguntarle si está listo de verdad para iniciar una nueva relación. De pronto le hace falta algo de tiempo a solas para pensar bien las cosas o llega contigo a otros acuerdos y salen sólo por hacerse compañía, por ejemplo. Después de todo, cada persona sana y procesa las cosas en diferentes formas y en tiempos distintos. 

Y dicho esto, si ya estás saliendo con alguien que acaba de terminar una relación, considera para cuidar mejor de ti, ir con calma. De forma más concreta (y esto en realidad aplica para cualquier relación) no dejes de hacer todo lo que te apasiona, gusta y es importante para ti para comenzar a pasar todo el tiempo posible con tu nuevo novio. Uno o dos días por semana, un mensaje aquí, una llamada allá. Las ganas de quedarte a dormir con él todas las noches de la semana, quizá deban ser controladas y optar por períodos más modestos. Si vas con calma, es más sencillo mantener tus expectativas y tus emociones mejor reguladas.  Vaya, para que no te sigas como hilo de media.

“Me dijo que en mí ha encontrado algo que no creyó que pudiera existir y que todo es fantástico entre nosotros…”

Pues sí, no dudo que sea verdad, pero eso es lo que tienen todas las relaciones que recién comienzan, siempre son muy bonitas, llenas de emociones positivas, sonrisas, vaya que en resumen es lo que tienen estar enamorado y no es nada fuera de lo ordinario. Qué malo que me escucho, pero  no lo hago con malas intenciones, disfruta estar enamorado, es un estado genial y maravilloso, sólo ten en mente que esos primeros meses en realidad son para ir conociendo a tu nuevo compañero, no para hacer planes de boda, presentarle a toda tu familia y comprar boletos para ir a la playa el próximo año.

Algo contradictorio en sí mismo pero verdadero como que mañana sale el sol, es que las personas sólo estamos en condiciones de estar en pareja cuando estamos a gusto estando solos con nosotros mismos. Hasta que estés bien contigo mismo y no andes buscando quien llene tus vacíos emocionales es que podrás dejar los amores fatuos, esos en los que te enamoras de quien te imaginas que es el otro y no quien es en realidad. Ponle una tachuela a esto que te digo y piensa que el bato con el que estás pasó de una relación a otra, sin mucho tiempo en realidad para voltearse a ver y reflexionar sobre sí mismo (que sí, que ya sé que puede ser distinto, que tu relación va a ser la excepción y demás), yo no te estoy diciendo que eso tenga algo de bueno o malo, pero sí que lo tengas en la carpeta de “notas generales”. Y bueno hablando sobre reflexionar sobre uno mismo y sobre las cosas en general.

Habla con tu nuevo novio sobre lo que aprendieron de su última relación 

Y por favor no me malinterpretes aquí. NO, no estoy diciendo que le preguntes que tan bueno era en la cama, cuánto ganaba  o los detalles de su currículo. Esas cosas no tienen nada que ver con tu presente relación y además no son de tu incumbencia, pero hay otras cosas que sí, cosas como: ¿Qué fue lo que aprendiste de estar con tu ex?, ¿qué de bueno te llevas de tu última relación?, ¿cuánto tiempo crees que hace falta para procesar el duelo de un rompimiento?. No se trata de que conviertas esa charla en una sesión con el psicólogo, pero sí que dejes ver tus ganas de entrar a una relación que sea saludable para ambos.

Y en este mismo asunto, otro elemento fundamental (que además funciona para todo tipo de relaciones), aprende a escuchar. Pon atención no sólo a todas las cosas hermosas que dice sobre ti, sino a lo que dice sobre su ex, sobre sus relaciones pasadas en general, lo que dice de sus  amigues, ¿es bueno para construir relaciones amistosas de largo plazo o puro amigue del trabajo actual?, cómo es su relación con su familia, cómo trata a otras personas. Todo esto te da información muy valiosa para llegar a conocer mejor a quien es ahora tu nuevo novio, información que favorezca seguir juntos o información que sirva como señales de alerta.

Y hablando sobre la familia

No hace falta que te la presente inmediatamente, ni que tu le presentes a la tuya de inmediato. Cuando comienzas a salir con alguien es inevitable  conocer a les amigues y les compañeres de trabajo, pero has de esto un proceso pausado, no hace falta que le presentes a tu abuelita y al hijo de tu hermana, ve conociendo a les amigues poco a poco, una salida esta semana, otra en quince días, en un mes, a veces las cosas salen mucho mejor a un fuego más bajo.  

Para ir cerrando…

Al principio no hay forma de saber si una relación va a durar a lo largo del tiempo (aunque puedes saber cuando no va a durar), hacen falta algunos meses para conocer mejor a las personas. Seguro que los dos ahora se puede llevar increíble, y escribirse a diario y tener una conexión fabulosa, pero la verdad es que toma varios meses llegar a conocer a una persona, y también es verdad que tu novio actual pasó de una relación a otra (y eso es sólo un dato más), yo espero que las cosas salgan geniales para ti y que sean los más felices, y espero que estas ideas puedan servir de algo bueno para llegar a buen puerto en esta travesía que has comenzado. 

EL machismo me educó.


Hoy soy consciente de toda la violencia normalizada que practicaba.

¿Qué significa el machismo?

Cuando pregunto esto a otros varones, generalmente me responden que es la idea de superioridad de un hombre sobre una mujer. Esto me hace pensar en todo lo que se invisibiliza ante la cultura machista que ha sido encargada de darnos identidad a muchos. Al ser hombre, y nacer con ciertas características físicas, tuve la necesidad de pertenecer al género con el que me identifico, y pasivamente llegué a interiorizar sutiles lecciones que me hicieron ejercer una manera de ser hombre a través de la posición privilegiada que este mismo me dio. Estas lecciones, que se denominan micromachismo, no minimizan el impacto que generan en perpetuar este sistema de creencias, que violentan tanto mujeres como hombres. Hoy quiero compartir las enseñanzas que el machismo me dio, y me atrevo a pensar que también otros las han recibido.

El machismo me enseñó que:

Tener sexo con muchas chicas era un símbolo de poder y estatus que me darían valor y reconocimiento. Pero no me enseño que mis cuidados eran importantes, arriesgando mi salud y de otras personas.

Hoy, sé que tengo derecho a poner mis propios límites para mi autocuidado.

No existían mujeres imposibles, solo hombres pendejos. Pero no me enseñó que aquello que yo llamaba “ligar” podía ser una forma de acoso y hostigamiento.

Hoy, sé que la mejor forma de ligar es aprender a recibir un “no” como respuesta.

Que no debía golpear a las mujeres por ser mujeres. Pero no me enseño que celar, gritar e intimidar son formas de violencia. Cuando me enojaba con mi novia, golpeaba la pared frente a ella, gruñía y agitaba las manos violentamente, haciéndola sentir temor hacia mi enojo.

Hoy, entiendo que tengo derecho a sentir miedo, enojo, tristeza y no me hacen menos hombre, y sentirlas no me obliga a hacerme daño, ni dañar a otras personas u objetos.

Que sólo existía un amor en la vida. Pero no me enseñó que cada vez que me gustaba alguien le ponía esa expectativa, haciéndome sentir frustrado cada vez que no las cumplía. Pensando en que mi infelicidad era por ella.

Hoy, aprendí a disfrutar el enamorarme de alguien con la intención de ser capaz de cuidar mis emociones y expectativas, al punto de crear vínculos significativos con estas personas, sin esperar nada a cambio.

Que el hombre podía llegar hasta donde la mujer permite. Pero no me enseñó que hay personas que pueden dar su consentimiento desde el miedo y la necesidad de protegerse.

Hoy, entiendo que el silencio de alguien puede decir muchas cosas, y que yo también puedo detenerme si siento que la situación en general no está bien.

Puede que muchas cosas que hice yo, u otros, no sean crímenes que puedan ser castigados por la ley. Pero se piensa que la violencia de género sólo es para acosadores sexuales, golpes, violadores, pederastas abusadores de infantes. Estuve mucho tiempo en un sistema que hacía ver estos comportamientos como algo normal. Hoy, que miles de mujeres alzan la voz, da miedo saber que pude ser víctima y victimario de dicha violencia. Aunque haya sido impactante, es importante aprender del dolor de otras personas. Que no por ser un delito no quiere decir que uno no merece ser alguien mejor que eso. Tengo derecho a pedir disculpas, así como ellas tienen derecho a no tener que aceptarlas y solo querer seguir con sus vidas. No es buscar ser un héroe, ni mártir; solo ser un humano, imperfecto, y con el ideal de querer seguir creciendo.

Soy un hombre en constante deconstrucción, privilegiado por tener una formación que me ha facilitado las herramientas para poder lograrlo, y quiero compartirlas. Eso quiere decir que me he roto varias veces para volverme a armar. Y pretendo seguir haciéndolo.

Guía mínima para salir del closet

Por: Psic. Jacob Ortega 

Twitter: @lejacoboy

Tenía quince años cuando le dije a Maru que era homosexual, habíamos salido al cine y a dar la vuelta. Yo le había dicho que había algo que quería contarle pero que no sabía cómo. No tuve el valor sino hasta que estábamos por despedirnos, el taxi se estaba orillando después de hacerle la parada, Maru se despedía de mí y yo le dije: Oye, lo que quería decirte, es que creo que soy gay y quería que lo supieras.  Frunció un poco el ceño y me respondió: ah, está bien, ¿era eso? Yo te sigo queriendo y seguimos siendo amigos. Se despidió con un beso en la mejilla, se subió al taxi y yo me quedé ahí, liberado, nervioso, en paz. 

Salir del closet puede parecer algo sencillo, sobre todo en pleno 2020, pero no siempre es tan fácil como se escucha. Así que te dejo una guía mínima, brevísima (ya sé que hay mucho más que decir) que espero pueda ser de utilidad si estás considerando salir del closet con tu familia, tus amigos o en tu trabajo. Una única advertencia antes de empezar: sólo a ti te corresponde decidir cuándo salir del closet, no te dejes presionar por nadie para hacerlo, de general las cosas son mucho mejor cuando estás fuera del closet, pero si en tu situación particular salir del closet te pone en riesgo o significa que pierdas tu casa o que alguien te haga daño, entonces no hace falta que seas el valiente de la historia, cuida de de ti y quédate en el closet hasta que puedas estar a salvo. 

¿Qué significa salir del closet?

Salir del closet es ante todo un proceso de aceptación de nuestra orientación sexual (a menos que seas heterosexual, entonces no hay salida del closet, aunque sí pongan de manifiesto todo el tiempo esa heterosexualidad) y una vez que la reconocemos y la aceptamos, salimos del closet al compartir esa información con los otros. Salir del closet es distinto para cada persona. Algunas personas enfrentan altos grados de ansiedad, angustia, incluso dolor, mientras que para otras personas, ese proceso de aceptación es mucho más sencillo. Puede que si te estás planteando salir del closet hayas pasado por alguna de estas emociones, quizá hayas tenido temor ante la posibilidad de contárselo a tus amigues [sic], dudas sobre cómo hacerlo, puede que te hayas sentido solo(a) o triste y es por todo eso que es muy importante que te rodees de otras personas que estén pasando por lo mismo o quienes ya hayan salido del closet y que te puedan acompañar en tu proceso.

Después de aceptar que eres homosexual, un siguiente paso puede ser el de compartir tu orientación sexual  con tus amigues, compañeres de trabajo, seres queridos y en general otras personas con las que convives. Uno de los miedos más comunes que enfrentan las personas a la hora de salir del closet, tienen que ver con el miedo al rechazo por parte de las personas a su alrededor. Y aquí te adelanto algo  para ir disminuyendo esa ansiedad, la verdad es que quizá ya hasta lo sepan. A muchos de nosotros nos han llamado maricones o jotos mucho antes de que nosotros mismos supiéramos que somos homosexuales (es decir, el mundo ya sabía o sospechaba de nuestra orientación sexual) y aún así hemos podido forjar buenas amistades o recibir el amor de nuestras familias, con esto lo que quiero decirte es que quizá muchos ya saben sobre tu orientación y te quieren y te aceptan y te respetan así, incluso antes de que salgas del closet. 

En cualquier caso, es muy positivo decir de manera clara y pública nuestra orientación sexual, de modo tal que las personas con las que convivimos te traten no como creen que deberían tratarte, podrían o tendrían que hacerlo, sino como lo que tú en realidad eres. Dicho más simple, que si eres gay, dejen de preguntarte por tu novia o de querer presentarte a una amiga para que salgan en plan pareja y mejor comiencen a presentarte algún morro guapetón.

¿Con quién salir del closet?

Quizá prefieras decírselo a tus amistades pero no a tus familiares. Quizá se lo digas a tu hermana pero no a tus padres. Puede que se lo digas a tu familia pero no en el trabajo. O a la mejor escoges decírselo a alguien pero le pides que no se lo cuente a otras personas. No hace falta que se lo digas a todo mundo al mismo tiempo.

Claro está que puedes escoger publicar un tuit o un mensaje en Facebook para que la gente de tus redes sociales se entere toda al mismo tiempo, pero lo cierto es que la mayoría de las personas van saliendo del closet de manera más paulatina, paso a pasito, hasta que se normaliza a tal punto que después se vuelve algo que no requiere explicación y empezamos a hablar de nuestra orientación sexual igual que lo hacen los heterosexuales. 

Las personas heterosexuales hablan de su orientación sexual TODO EL TIEMPO y TÚ puedes hacer lo mismo. Recuerdo que cuando era pequeño escuché a muchas personas decir cosas como: están bien que seas homosexual pero no tienes porque estarlo anunciando. Incluso he escuchado a personas homosexuales decir lo mismo (cochina homofobia interiorizada haciendo sus estragos) y por mucho tiempo pensé que eso era verdad, pero la realidad es que las personas heterosexuales anuncian su heterosexualidad TODO EL TIEMPO y en esa misma me medida es que lo puedes hacer tú. ¿Quieres algunos ejemplos? Veamos: lunes en la oficina cuando se ponen a platicar lo que hicieron el fin de semana con su esposo o su esposa, cualquier charla casual a la hora de la comida en la que un hombre hetero habla de la chava que le gusta o una mujer platica lo guapo que está el de contabilidad. 

Pues lo mismo puedes hacer tú, cuando sales del closet y ganas experiencia en esos asuntos. El lunes por la mañana cuando te preguntan cómo te fue el fin, podrás contar que fuiste con tu novio al antro (si eres hombre) o con tu novia de fiesta o a andar en bici o lo que sea que hayan hecho, sin la necesidad de recurrir a eufemismos o palabras engañosas como decir: mi pareja. 

Podemos empezar por identificar en qué áreas de nuestra vida es más seguro salir del closet. 

Como decía al principio, cuando se trata de salir del closet, por desgracia nuestra seguridad es una situación que tenemos que seguir tomando en cuenta. Muchas personas no sólo son discriminadas por su orientación sexual, sino que su vida se puede poner en riesgo. Si tu vida o tu integridad física no corren riesgo, pero aún así sabes que hay ámbitos en los que podrías pasarla muy mal, quizá convenga que identifiques los ámbitos más seguros para salir del closet para comenzar por ahí primero. Estos espacios varían de persona en persona, para algunas personas quizá sea su familia, una parte de su comunidad, sus amistades, etc. 

¿Y cómo les cuento?

Salir del closet no tiene que ser una acto protocolario, solemne y formal (salvo que sea eso lo que quieres tú). Puedes hacerlo tan casual como quieras, a la mejor vas a comer con tu mejor amiga y le dice: oye no sé cómo decir esto, pero soy gay o le cuentas a tu hermano que estás enamorada de una chava de tu escuela o le dices a uno de tus amigos por mensaje de texto que eres gay y se lo querías contar porque es tu amigo y para ti su amistad es importante. 

Salir del closet no tiene que ser  cara a cara, algunas personas prefieren hacerlo por mensaje de texto, por correo electrónico, por teléfono o por redes sociales.  Ahora sí, una cosa muy importante y que siempre debe quedar clarita, les estás contando algo importante de tu vida, no les estás haciendo una confesión por algo malo y hay que tenerlo bien claro, porque no hay nada de malo, ni de equivocado, ni de negativo en no ser heterosexual. 

Sin importar cómo se los digas, toma en cuenta el dónde y el cuándo… 

Obviamente no existe algo así como el escenario perfecto para salir del closet, pero es importante tomar en cuenta el momento y el lugar, de modo que sea conveniente y cómodo para ti. De pronto en medio de la cena familiar de navidad, no es el mejor escenario para salir del closet, o en medio de una pelea o en el cumpleaños de la abuela. 

Otros escenarios o contexto que  pueden funcionar mejor:

  • Quizá un café o algún lugar tranquilo y con cierta privacidad pueda ayudar con los nervios y a que te sientas más en confianza. 
  • Ahora que si temes una reacción no muy positiva o incluso violenta, un lugar público de pronto pueda brindarte más seguridad.
  • Si te sientes cómodo para hacerlo en casa, en la sala, en confianza en un ambiente seguro, con un vinito y una tabla de queso (tengo hambre, usted disculpe) eso también puede funcionar bien.
  • De pronto ya se lo contaste a una amigo o amiga antes, y le pides que te acompañe a contárselo a alguien más de cuya reacción no estás tan seguro.
  • En todo caso, es bueno hacerlo en un espacio donde sepas que  tienes tiempo para discutir la situación pero también tienes la posibilidad de retirarte si te sientes agredido(a)

Se trata de tu proceso y debe ser en tus propios términos. 

Salir del closet se trata de ti y de tu identidad. Es algo que debe suceder en tus propios términos. Quizá parezca obvio o reiterativo pero debe suceder cuando tú lo decidas, con quienes tú quieras, con las etiquetas o los adjetivos con los que te sientas cómode (si es que quieres alguno). En todo caso tú eres quien decide qué te hace feliz y con que te sientes cómoda (o)

Quizá te toque hacer un poco de terapeuta, de maestra, vaya hacer un poco de capacitación. Es probable que las personas a quienes se lo compartas, en especial las primeras veces, tengan dudas o preguntas y te toque ayudarles a despejar ciertas inquietudes o concepciones erradas. 

En la medida en que conozcas nuevas personas, es probable que “tengas que volver a salir del closet” pero creeme, cada vez es más sencillo y cada vez hace falta dar menos explicaciones, llega un punto en que se vuelve algo tan normal y sencillo como contar qué película fue la última que fuiste a ver al cine. Pero para uno hace un mundo de diferencia, porque como dice La Agrado, una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma. 

Vivir en matrimonio

Mucha gente (tanto hombres como mujeres) piensa que el matrimonio es sinónimo de esclavitud y la verdad es que no tiene porque ser así.

Sí es verdad que adquieres nuevas responsabilidades y el compromiso con una persona, pero de entrada, se supone que ambos están de acuerdo y por eso decidieron y aceptaron unir sus vidas.

El hecho de estar casado no significa que tengas que renunciar a tus amigos, familia o momentos a solas contigo mismo, ya que en ningún momento dejas de ser una persona individual. No tienes por que convertirte en muérgano de tu pareja ni perder tu esencia. Tampoco implica volverse adicto al trabajo y perder tu vida social y mucho menos ver a tu pareja como una bruja o un ogro que no te deja hacer nada o que solamente te quiere controlar. Aún estando casad@ puedes salir con tus amigos (obviamente será con menos frecuencia) y divertirse de manera responsable, sin faltarle al respeto a tu pareja o a tu relación.

Es muy probable que existan días en que no soportes a tu pareja y quieras salir huyendo, déjame decirte que es algo totalmente normal, convivir todos los días con la misma persona no es trabajo sencillo ya que cada cabeza es un mundo, lo bonito de todo esto es tener una buena comunicación (saber expresar lo que sentimos y también saber escuchar lo que nos están diciendo) y arreglar los problemas o diferencias que surjan. No porque un día queramos estar solos o no queramos estar con nuestra pareja significa que ya la dejamos de amar o que algo anda mal. Hay veces que simplemente necesitamos estar solos o salir a platicar con algún amigo/a y es muy válido, no pasa nada, pero lo fundamental es ser muy sinceros y comunicarlos siempre y también saber escuchar y entender al otro.

Nunca he estado casada, pero desde mi punto de vista, el matrimonio es una aventura hermosa con sus altas y bajas. Un trabajo en equipo día con día con una constante comunicación y sinceridad, sin suponer nada y sin olvidarnos de nosotros mismos. Compartir todos los días de tu vida con una persona es una decisión fuerte pero una vez que la tomas, lo haces convencido y consciente que no todo será perfecto. Te sumerges en un mundo nuevo en donde ambos deciden, si lo hacen fácil o se complican la vida. En todas las relaciones es muy importante la comunicación para poder expresar lo que sentimos, pensamos, necesitamos, lo que nos gusta o nos molesta y también lo que esperamos de esa persona; y también el respeto para poder estar abiertos a la opinión del otro y no verla como un ataque sino como un punto de vista diferente que nos puede aportar cosas que nosotros no habíamos considerado. Aprender a expresarnos desde lo que necesitamos y no desde el reproche o el reclamo, hablarlo en el momento y en el mejor de los planes en lugar de evadirlo y que se haga más grande. Aceptar que no somos perfectos y que cometemos errores pero saber que podemos superarlos y seguir adelante, que no al primer problema tenemos que tirar la toalla o salir corriendo.

En fin… el matrimonio es algo que se construye todos los días entre dos personas. Un nuevo capítulo en donde podemos hacerlo tan bonito o feo como queramos y cada matrimonio es diferente, no te compares con tus amigos o con tus papás o conocidos. El matrimonio es como una plantita que se tiene que regar y que a cada uno le toca poner el 50% de agua para que esa planta crezca sana y dé frutos. No podemos dar de más ni poner siempre o la mayor parte del tiempo, la parte que le toca al otro por qué estaríamos en un desequilibrio y a la larga se vería afectada la relación.

¿Me subo o dejo ir el tren?

Las relaciones de pareja no son color de rosa todo el tiempo y es necesario ser más tolerantes y aprender a identificar lo que si es dañino y no nos gusta o nos incomoda.

Una relación nutritiva es aquella que te cuestiona, te hace ver tus errores, te dice las cosas como son y todo esto con la finalidad de que evoluciones y crezcas como persona y también como pareja.

Las relaciones nutritivas están en constante cambio y crecimiento, ambos buscan ser mejores, tanto individualmente como en pareja. Existe la confianza para poder hablar de cualquier tema y/o problema y resolverlo en el momento en lugar de evadirlo y que se haga mas grande. Dentro de la relación se puede hablar con la verdad sin necesidad de lastimar al otro, de forma directa y buscando mejorar.

No siempre tienen que estar de acuerdo entre ustedes, las discusiones no son malas, al contrario, nos ayudan a ver otros puntos de vista, conocer la opinión del otro o sus necesidades. Aprender a escuchar al otro es fundamental para que la relación pueda fluir y puedan resolver sus diferencia de manera adecuada y no creando conflictos innecesarios.

Muchas veces las personas nos lastiman y en ocasiones no lo hacen de manera intencional, es importante hacerle saber al otro que lo que hace nos lastima o nos enoja porque no lo sabe. Si aún así lo sigue haciendo entonces ya hay un problema que necesita ser arreglado.

Es necesario y muy importante aprender  comunicarse y poner límites para evitar que los comportamientos que nos lastiman, se repitan.

¿Cojo porque estoy ansioso? Gestión emocional y sexo gay

Por: Psic. Jacob Ortega 

Twitter: @lejacoboy

Hace unos días circuló por el internet un texto del NewYork Times llamado Gay Men Are Dying From a Crisis We Are Not Talking About  y uno de los párrafos que más me impactó, traducido al español dice más o menos lo siguiente:  “Es una realidad desafortunada que ciertas prácticas y creencias insidiosas se sostienen todavía dentro de la cultura gay masculina y estas nos hacen propensos a adoptar comportamientos de riesgo. Nos ponemos gran presión los unos a los otros para ser delgados, atractivos y tener mucho sexo. Aunque la sociedad está significativamente más abierta de lo que estaba hace diez años a la aceptación, muchos hombres gais aún atravesamos por la discriminación, la violencia y nuestra propia homofobia interiorizada, lo que significa que para muchos las drogas pueden ser un escape. Y el uso de metanfetamina puede incrementar importantemente el riesgo de contraer VIH u otras ITS.”  

Después de leerlo me quedé pensando, cuántas veces el sexo actúa como un agente para liberar estrés entre los hombres gais y cuántas otras veces el sexo mismo supone un foco de estrés, cogemos para sentirnos menos ansiosos ante muchas situaciones, pero el sexo también puede terminar causándonos ansiedad. Y todo esto pasa (entre otras cosas) a causa de todas estas expectativas irreales para vernos de cierta forma, tener cierta edad, ser de alguna talla determinada, entre otras cosas. Y por supuesto, me hizo pensar también en el asunto de la gestión emocional y cuánto podría mejorar la vida si supiéramos gestionar mejor nuestras emociones. 

¿Qué es entonces la gestión emocional? Podemos entender por gestión emocional, la capacidad que las personas tienen para modular la intensidad de sus emociones, las herramientas con las que cuentan para transformarlas en emociones de otra naturaleza e incluso para poder asignarle una categoría o un nombre a eso que están sintiendo. Pensemos por ejemplo que de camino al trabajo, nos encontramos con un tráfico mayor al acostumbrado y eso supone que no seremos capaces de llegar a tiempo a la oficina, esto origina una emoción, una que quizá no sea la más agradable y que podamos identificar como ansiedad, y es a partir de este punto en el que se abre un abanico de opciones, que van desde identificar lo que estamos sintiendo  y hacer algo para mantenerlo bajo control, respirar profundo, reconocer que no podemos cambiar eso, hablar a la oficina para avisar y hacer “control de daños” o bien, seguirnos de largo y dejar que eso que empezó como ansiedad se escale hasta traducirse en enfado, mal humor, enojo y que quizá se instaure a lo largo del día aun después de haber superado dicha situación. 

Pero contrario a lo que pudiera parecer, la gestión emocional no es del todo sencilla, en especial si es algo que no se ha aprendido desde la infancia y en el caso de los hombres gais, existen además toda una serie de circunstancias que con frecuencia hacen todavía más complejo el tener un adecuado manejo emocional; situaciones que tienen que ver con violencias vividas durante la infancia por el sólo hecho de ser homosexual, la ansiedad propia de estar en el closet, entre otras. Claro está, que todo esto tiene vuelta de hoja, uno puede superar experiencias pasadas y por supuesto aprender también a gestionar sus emociones de forma más beneficiosa. 

¿Pero cómo se hace todo esto? Para comenzar una cosa tiene que quedar clara y esa es que no puedes prender y apagar tus emociones como si se tratara de un interruptor, la emociones y lo que desata esas emociones van a aparecer en nuestra vida, nos guste o no. Esto hay que tenerlo clarito, para dejar de esperar que las emociones no deseadas desaparezcan, pensar esto resulta contraproducente y nos imposibilita a hacer algo con ellas cuando aparecen. Las emociones, buenas o malas siempre estarán ahí, para nuestro beneficio o como un reto a experimentar día a día. 

Lo que resiste persiste, es una expresión que seguro todos hemos escuchado y que puede parecer una frase vacía de significado pero que cuando se trata de emociones, es tan verdadera como que mañana saldrá el sol. Negar o ignorar las emociones que percibimos como negativas sólo las reafirma, pero si esto es así ¿entonces cuales son las opciones?

Podemos pensar en tres formas estándar para el afrontamiento de problemas, la primera es la evitación, que no suele ser la más ideal, la otra forma es afrontar los problemas, eso es, que no te andes por las ramas y hagas algo con lo que está sucediendo y la tercera opción, afrontar las emociones provocadas por un problemas. Entonces, si tuvieses un problema en el trabajo podrías: 1. Hacer como que no pasa nada y seguir haciendo lo tuyo, ir al gimnasio y a ver qué sucede, 2. Solucionarlo hablando con las partes involucradas y tomando las acciones necesarias ó 3. Tratar de hacer algo para lidiar con el malestar que te genera estar en esta situación laboral. 

¿Y cuándo vamos a hablar de lo de coger?

Ahorita llego a eso, sólo hay que dejar unas cuantas cosas claras para que todo tenga sentido y una de esas cosas que tiene que quedar bien clarita es que Tú no eres tus emociones. Cuando nos entremezclamos con nuestras emociones, cuando pensamos que ellas y nosotros somos la misma persona, es en ese momentos en el que de hecho estamos “tomados” por ellas, por el contrario si puedes identificarlas [las emociones], sin hacerte uno con ellas entonces ya no determinarán tu comportamiento. 

Indefensión aprendida y otras secuelas de la infancia. Cuando hablamos de la indefensión aprendida nos estamos refiriendo a un estado psicológico que se caracteriza por la idea de que uno es indefenso ante las situaciones de la vida, que estás nos sobrepasan  y no hay nada que podamos hacer ante lo que nos ocurre y en el caso de los gais (les dije que ya iba para allá) no es extraño que esta indefensión aprendida esté presente, lo que nos hace propensos a estados de humor depresivos o bien a adoptar una actitud a la defensiva –Bitchy mode on-.

¿Se acuerdan del rollo de la homofobia interiorizada? 

Por si no lo recuerdan y para no hacerles el cuento largo, a los gais las más de las veces nos toca pasar por momentos particularmente ansiógenos desde edades muy tempranas y esto contribuye a construir una idea del mundo como lugar que siempre enseña los dientes, donde la gente tiene siempre intenciones ocultas o no es de fiar, donde ser gay es motivo suficiente para ser la burla de tus compañeros de colegio o bien donde no importa cuánto se intente ocultarlo, seguro que alguien se enterara que eres gaysha. 

Aunque cada historia es siempre única, la homofobia, parece jugar un papel central en el aprendizaje de esta indefensión aprendida, la mayoría de los homosexuales al hablar sobre sus historias de vida reportan haber pasado por experiencias de violencia, bullying o rechazo familiar, escolar o laboral por el sólo hecho de su orientación sexual y así  es que algunos aprenden a interiorizar ese rechazo por parte de la sociedad. De este modo, muchos también terminan por aprender que sin importar lo que hagan o cuánto se esfuercen siempre vendrá otro a fastidiarles.  Ahora, recuerdan las tres formas usuales de abordar el conflicto, pues si uno le suma esa interiorización de que no importa lo que se haga, uno no podrá resolver los problemas ( ya sea que te compres la idea totalmente o sólo hasta cierto punto) entonces lo único que queda, es la posibilidad de lidiar con las cosas a nivel emocional. 

Ahora sí, lo de coger por ansiedad 

Con lo anterior ya va quedando claro porque escogemos la vía emocional cuando se trata de la resolución de conflictos y qué mejor forma de gestionar la ansiedad que cogiendo. Claro está que hay muchos que tienen relaciones sexuales como una actividad lúdica, igualito que si fueran al cine o de paseo con unos amigos, pero hay muchos otros que están más o menos enganchados al sexo como única vía para el manejo emocional, aunque a veces cuando se les confronta surjan algunas defensas de la psique del tipo: No qué va, lo que pasa es que yo no tengo tapujos y me gusta mucho el sexo; también hay otros  quienes intentan ocultarlo por sus creencias sobre el sexo e incluso quienes quieren reprimir eso que sienten, pero como ya dijimos, lo que resiste persiste. 

¿Qué haces cuándo estás ansioso? Queda clara para este momento que no hacer nada (ante la situación que nos genera ansiedad) no sirve de mucho porque seguimos estando ansiosos y que a causa de la indefensión aprendida, muchos tampoco van a intentar solucionar el problema o la energía que podrán para solucionarlo será poca o bien lo intentarán solucionar con una escasa percepción de logro, entonces optarán por técnicas de relajación que les permitan lidiar con su ansiedad.

Y es que hay de formas a formas, hay técnicas para relajarnos que requieren constancia, disciplina, experiencia en su uso, mucha práctica e incluso un tiempo considerable antes de empezar a ver resultados pero que una vez alcanzados son muy efectivos y suelen mantenerse a lo largo del tiempo y hay otras formas para relajarnos que son de una naturaleza mucho más inmediata, requieren menos esfuerzo pero sus resultados tampoco se mantienen a lo largo del tiempo.

¿Yoga? ¿Psicólogo?¿El sauna?¿El Grindr?  Para ver resultados en cualquiera de estas opciones, se requieren  varios meses, además de constancia y eso hace que estas opciones con frecuencia sean abandonadas. Por otro lado existen una serie de estrategias mucho más inmediatas aunque de menor efectividad en el largo plazo, está por ejemplo el alcohol, el cigarro, otro tipo de drogas, pero también está el sexo anónimo, la comida,  el cruising.  No es raro, que muchas de estas estrategias a la larga, generen más problemas de los que resuelven puesto que se convierten en un ciclo complicado de romper, y la cosa va mas o menos así: He tenido una semana de perros en el trabajo, me conecto un rato a alguna aplicación de ligue, quedo de verme con alguien, cogemos, me divierto y me relajo (hasta ahí todo bien), la cosa comienza a complicarse la siguiente vez que estoy estresado, y la próxima y la próxima, porque entonces ante cada una de esas situaciones estresantes, tendré que recurrir al sexo para poder sentirme relajado y como con cualquier comportamiento adictivo, cada vez seré más dependiente, cada que sienta el mínimo nivel de ansiedad tendré que recurrir al sexo casual para poder tranquilizarme. 

¿Y qué hay de malo con eso? Bueno, mientras no sea tú única alternativa para afrontar el estrés todo bien, pero a veces las cosas no van tan bien y se nos salen un poco de las manos, de pronto te das cuenta que aunque dices querer tener pareja, nunca te das el tiempo de conocer a nadie a profundidad porque vas de un episodio a otro de sexo esporádico, de pronto en la ansiedad del momento tienes prácticas de riesgo o incluso te expones a situaciones peligrosas, todo esto a la larga, te va causando más de esa incomodidad que estabas buscando evitar en un primer momento. También están esos fantasmas y esas creencias distorsionadas de “lo promiscuos que somos los homosexuales” (los datos sugieren que no hay diferencia con los heterosexuales) pero si estás inmerso en una dinámica como la que describo arriba, quizá no veas eso con claridad y sólo termines creyendo que eso es verdad o aún peor, sintiéndote culpable. 

Y luego está el rollo de las drogas que fue por lo que empezamos a hablar de esto en primer lugar, para algunas personas los encuentros sexuales también son motivo de cierto nivel de ansiedad y el alcohol u otras drogas hacen que esa ansiedad pueda disminuir, pero igual que con el sexo, se puede entrar en una espiral en la que después sólo se podrá tener relaciones sexuales si existe alguna droga de por medio y nadie nunca toma mejores decisiones estando drogado, al contrario, es posible que la combinación ansiedad-sexo-drogas, te lleve a una inadecuada toma de decisiones que termine complicando aún más las cosas. Muchas veces, ese ciclo se perpetúa hasta que no se presenta algún evento suficientemente serio que permite romper con ese ciclo. 

¿Y luego? Como en todos los procesos de cambio, es importante reconocer que hay algo de quien uno es que se desea cambiar, que eres un ser humano y que como todos los seres humanos a veces fallamos, pero también tenemos una serie de habilidades para enmendar cosas y empezar a hacerlas de manera distinta. Y pues si vamos a cambiar algo, entonce hay que aprender a hacer las cosas de otra forma. Para lidiar con el asunto del sexo compulsivo, ve con un psicólogo para que te ayude y acompañe a lo largo de este proceso, enfoca  tu atención en tus capacidades, en todo eso que sí haces bien y que te gusta, para que puedas dejar de obsesionarte con aquello que no ha ido tan bien.

Aprender cosas nuevas, establecer metas a corto plazo también tiene efectos muy positivos en la salud mental, déjate disfrutar de los pequeños éxitos. Dedica tiempo a tus amigos, tener una red solidaria de amistad es algo con grandes beneficios para las personas, pero hay que hacernos tiempo para eso y procurar a las buenas amistades. El ejercicio también viene muy bien, y aquí no puedo ser suficientemente enérgico a la hora de insistir en ponerse metas reales, empieza con algo sencillo y mantenlo por tres meses, ya después habrá tiempo para tener cuerpo de modelo. Lo mismo para el asunto del tabaco, el alcohol y las drogas. Con el alcohol y el tabaco quizá convenga una reducción paulatina para que puedas ir apreciando su evolución, si estás consumiendo drogas más fuertes, cristal, heroína, buscar ayuda es fundamental para iniciar el proceso de desintoxicación, hay muchas ONG que pueden ayudarte con eso.

Tener sexo puede ser maravilloso, tanto como comer, ir de viaje, salir con los amigos, ir a hacer ejercicio. No hay nada de malo en el sexo casual, siempre que tu vida no se limite a eso. Aunque pueda sonar trillado, siempre es un buen momento para comenzar a adueñarnos de nuestra vida y nuestras decisiones, para empezar a ser felices.  

¿Esclavos de la heteronorma?

El día de hoy se conmemora a nivel internacional el día del hombre, con el objeto de proporcionar un día de conciencia mundial que torna alrededor de promover modelos de masculinidad positiva, erradicar la discriminación que existe en contra del hombre desde modelos misándricos radicales y promover la salud y contribuciones del hombre hacia la humanidad.

Parece que de alguna forma, es necesario recodarle de tanto en tanto a la humanidad que ser hombre no es sinónimo de ser malo. Que si, de múltiples formas, históricamente si se han podido vivir desde un privilegio, no es causal de violencia hacia los herederos de la carga patriarcal en la que vivimos actualmente.

En épocas actuales, la palabra masculinidad tiene una carga social negativa implícita, lo que no permite que se pueda modelar o evolucionar hacia la versión realista de lo que significa ser hombre, porque de forma inmediata,  es atacado desde la heteronorma y parece ser, de una manera un tanto paradójica, que al querer darle un significado positivo, real y sano a la vivencia masculina se le priva de fundamento ya que es atacada por existir.

Pareciera ser entonces, que la mejor herramienta con la que se cuenta es la educación desde la infancia, en la cual la masculinidad se fomenta desde el incentivo de ser mejores personas, no desde la humillación y la violencia. Recordemos que, si como humanidad buscamos cambios estructurales en materia de equidad no podemos ser artífices de perpetuidad de violencia, independientemente del género.

No hablemos de masculinidades tóxicas, hablemos de la desconstrucción de las masculinidades. Hablemos de deconstrucción social. Y quizá, un día, los hombres dejaran de sentir que son esclavos condenados de la heteronorma.

¿Homofobia interiorizada? ¿Y eso cómo se quita?

Por: Psic. Jacob Ortega 

Twitter: @lejacoboy

Jorge: Sí, yo soy muy trabajadora y en general me gusta levantarme temprano 

Carlos: No te digas así 

Jorge: ¿Qué no me diga cómo?

Carlos: Así, no hables de ti como si fueras mujer

Jorge: ¿Por?

Carlos: No me gusta….

Seguro muches [sic] de ustedes se pueden identificar con las líneas de arriba, si no, quizá hayan escuchado algo como esto: “Bueno está bien que sea gay, pero no lo tengo que andar diciendo todo el tiempo”, “si tal, no fuera tan femenino estaría guapo”, “¿por qué te pones esa ropa si es de mujer?”. 

¿Les suena? Seguro sí, ese tipo de cosas se dicen todo el tiempo y las dice todo el mundo, están ahí normalizadas y maltratando la autoestima de tantas y tantas personas, creando ideales de masculinidad irreales e inalcanzables y que no obedecen sino a una suerte de pánicos morales que no tienen ni pies ni cabeza, pero que muchas veces están enraizadas en nuestros imaginarios e historias de vida desde las edades más tempranas. 

Entonces ¿a qué nos referimos cuando hablamos de homofobia interiorizada? La homofobia interiorizada (IH) tiene que ver con la aversión que las personas homosexuales mostramos hacia los propios comportamientos y sentimientos homosexuales y que también se expresa ya sea en forma de reacciones hostiles y de rechazo por parte de homosexuales hacia otros homosexuales o de la aceptación, como verdad, de una serie de estereotipos y estigmas asociados con ser gay.

Como en otros aspectos de la vida, en el caso de la IH, también existe toda una gradación en la fuerza con la que esta se expresa y la magnitud con la que los individuos la viven. La más latente es sin duda la de quienes a toda costa y por una diversidad de motivos, desprecian su propia homosexualidad y también la de otros; una más sutil pero también mucho más difundida es esa que consiste en un rechazo hacia los valores y costumbres de la comunidad homosexual y de general hacia todo aquello que se aleje de la heteronorma. Piensen por ejemplo en ese rechazo por parte de un homosexual hacia otros gais quienes desde su óptica, son muy femeninos, “muy obvios”, “muy promiscuos” o el estereotipo que usted guste elegir.

Ahora, queride lectore [sic] hay que decir que los gais experimentamos a lo largo de nuestras vidas diferentes tipos de IH, ya sea desde que atisbamos nuestra propia homosexualidad, cuando tratamos de luchar contra ella y decirnos que se trata sólo de “admiración por otros hombres”, hasta cuando nos burlamos en la escuela de esos otros gais que pasan menos desapercibidos, con tal de que las burlas se dirijan a ellos y no a nosotros mismos. Una vez que se acepta la propia homosexualidad, a todos los gais nos queda una buena dosis de IH por reconocer y trabajar (o sería lo deseable). 

Yo soy gay, yo no puedo ser homofóbico 

¿Y qué haces entonces pidiendo straight acting guy en el Grindr?, ¿no te parece homófobo decirle a alguien: es que es bien obvia?, y el ya clásico “tampoco tengo porque anunciarlo”. Un buen ejercicio para ubicar nuestra propia homofobia interiorizada es el de comparar una situación, de esas “que dan mucho bochorno” si uno es gay, y preguntarse si a una persona heterosexual le daría pena esa misma situación. Para usar el ejemplo de “tampoco tengo que anunciarlo” piense queride lectore si a las personas en el trabajo, cuando llega el lunes y alguien les pregunta “¿qué tal estuvo tu fin de semana?”, alguna vez les da pena contestar, “pues el sábado salí con mi novia”, “el fin me la pasé con mi chavo y unos amigos”, “me presentaron a un morro en una fiesta”. Bueno, pues ahí está su respuesta, las personas heterosexuales están anunciando su heterosexualidad todo el tiempo, ¿por qué tú no podrías decir que saliste con tu novio al cine o que fuiste a casa de tus suegros? (Salvo que le cueste a uno el trabajo, pero ese es un asunto aparte y las motivaciones son muy distintas). Cambie el escenario y piense en una charla en la universidad o en el gimnasio,  esos lugares, en México, son bastante seguros para ser homosexual. Ahí la utilidad de comparar la misma conducta realizada por un heterosexual o por un homosexual, si en un heterosexual está bien, pero piensas que está mal en un homosexual, seguro que se trata de algún grado de homofobia interiorizada. Claro, esto se debe (lo de que los heterosexuales hablen libremente de sus afectos) a que ellos no han oído desde pequeños que sus afectos están mal, que sean pecaminosos, ofensivos, desviados o nada por el estilo. Vaya, los motivos de esta homofobia son tangibles y abundan los ejemplos, pero lo que nos ocupa aquí más que desmenuzar su raíz, es reconocer que eso existe y saber que se puede cambiar. 

IH y autoestima 

Prefiero las relaciones discretas y de mostrar afecto en público, ni hablamos. Trabajar y liberarnos de la IH puede ser un proceso complejo y en función de diversos factores puede ser más o menos rápido, como consecuencia permite a las personas una vida más plena, con un grado menor de ansiedad y que posibilita la construcción de relaciones más saludables. 

El abordaje de la IH discurre principalmente por dos líneas, lo cognitivo y lo emocional. Lo cognitivo dicho de forma llana, tiene que ver con toda una serie de creencias que se tienen interiorizadas y que se han incorporado a lo largo de la vida, son ideas sobre las que se reflexiona poco, pero que modelan importantemente nuestro ser en el mundo, la forma en que nos relacionamos con otros, cómo reaccionamos y las lecturas que hacemos ante diferentes situaciones. Muchas de estas ideas se aprendieron en momentos de la vida en los que no teníamos los argumentos para cuestionarlas, para ponerle límite a su influencia, pero si se ven a la luz de la realidad actual y de nuestros conocimientos como personas adultas, podremos ser capaces de refutarlas, verlas en su real medida y controlar la injerencia que tienen sobre nuestras vidas. 

Ahora, está la parte emocional, esa que también se ha construido a lo largo de nuestra vida y que quizá se ha ido integrando a fuerza de situaciones complicadas o dolorosas y cuyos disparadores hemos aprendido  a evitar, todas esas ansiedades y malestares que racionales o no, nos movilizan para evitar todo tipo de situaciones, que en el pasado las han provocado y que ahora imaginamos que por nuestra conducta, pueden surgir de nuevo, que podemos volver a ser señalados o rechazados. Pero que si pensamos racionalmente, que si sopesamos a la luz de la realidad de México en este siglo ( y todavía más si se vive en una ciudad grande) es poco probable que sucedan. ¿Y cómo se trabaja eso? Acercándonos poco a poco a  esas situaciones que nos son aversivas, redimensionando, descubriendo que no todes nos van a rechazar, pero es poco a poco, de manera gradual, hasta que se va adquiriendo la seguridad necesaria para vivir la homosexualidad sin ningún tipo de vergüenza ni prejuicio, con orgullo.