Maestros, nuestros segundos padres.

El día 15 de mayo es el día del maestro y cada año los docentes tienen su festejo por parte de cada escuela y dependiendo el nivel escolar, son las actividades que se realizan pero no pasa desapercibido. 

Y es que se docente, al menos en México, no es tarea fácil. Los profesores de nuestro país se enfrentan a muchos obstáculos día con día. Entre niños pequeños que se meten todo a la boca hasta adultos en la licenciatura que no ponen atención por estar embobados en el teléfono. Ser profesor no es una chamba fácil y tampoco esta bien remunerada, al menos no aquí en México.  

¿Alguna vez se han puesto a pensar todo lo que implica ser profesor? ¿Creen que sea una tarea fácil, pararse enfrente de un grupo y explicar un tema? ¿No se cansaran de tener que lidiar con alumnos groseros, distraídos, pequeños, grandes, hormonales, berrinchudos, etc.? Tal vez nunca nos hemos formulado este tipo de preguntas por que a fin de cuentas, es trabajo del maestro ¿no? para algo decidió dedicarse a ser profesor, así que es su chamba. 

Y si efectivamente, es su trabajo enseñar e impartir materias, mas no educar a los alumnos, ese es un trabajo que viene de casa y que muchas veces, si no es que la mayoría de las veces, se le deja esa responsabilidad al docente. 

Ser maestro implica tener conocimiento sobre el tema pero no basta con saberlo, hay que saber enseñarlo y transmitirlo a los demás. Es necesario hacer una planeación para estructurar como se darán las clases, que materiales se utilizaran, que tareas serán mejores dejar, de que forma es mas probable que los alumnos aprendan y no se distraigan, tener creatividad para captar la atención de la mayoría de los alumnos, hacer exámenes, calificarlos, etc. y eso por mencionar algunas de las actividades que tienen los docentes. 

A raíz de que surgió el covid-19, coronovirus o “coronovairus” (léase con pronunciación en ingles) las clases fueron suspendidas y todos tuvieron que migrar a plataformas digitales (supieran o no usarlas) preparar nuevas clases con dinámicas diferentes, nuevas formas de enseñar a los alumnos y todo fue de un día para otro y por si esto no fuera suficiente para los docentes, también se toparon con la agradable sorpresa que muchos de sus alumnos se pusieron creativos y empezaron a hacerles bromas (por supuesto los blancos fáciles fueron los profesores que no sabían usar las plataformas digitales y que a duras penas podían dar su clase) y es entonces que yo me cuestiono ¿Qué tan en serio nos tomamos nuestra educación? ¿Qué tan al pendiente están los papás de sus hijos y que tanto los educan en casa? ¿Cómo es posible que no exista un poco de empatía y respeto por la persona que prepara día con día sus clases para enseñarnos y transmitirnos su conocimiento? 

Y es en este punto donde viene lo más interesante de todo. Como ya lo mencione anteriormente, desde que todos estamos en cuarentena  y las clases son en línea los maestros han tenido que rediseñar sus programas y sus clases para poder terminar el curso, pero no solo ellos han sufrido por este motivo, ahora también los padre de familia (sobre todo las mamás) son los que están teniendo dificultades para enseñar a sus hijos. Se han dado cuenta que no es tarea fácil enseñarle a un niño inquieto que se la pasa brincando de un lado a otro y que hacer las tareas se vuelve una misión imposible, y eso que solo tienen 1 o 2 hijos, tal vez 3 a lo mucho pero definitivamente no le dan clase a 30 o 40 niños al mismo tiempo. Los padres de familia se han dado cuenta que enseñar no es un trabajo fácil y que los profesores batallan bastante todos los días para que los niños aprendan. 

Solo cuando experimentamos las situaciones es que nos damos cuenta como en verdad son y empezamos a valorar. Ahora los padre valoran mucho que sus hijos vayan a la escuela y sean los profesores quienes les enseñen, ahora saben lo que es tener que mantener el orden dentro del salón de clases y no perder la paciencia. 

Al punto al que me gustaría llegar y que todos hiciéramos un poco mas de conciencia es, ser profesor es un trabajo maravilloso, lleno de muchas recompensas y satisfacciones cuando tus alumnos te agradecen y se llevan un poco de lo que les enseñaste, pero también es una tarea difícil y con mucha responsabilidad. Así que me gustaría tratáramos de ser mas empáticos y respetuosos. Agradecer a todos y cada uno de nuestros maestros que de alguna u otra manera nos han enseñado algo, ya sea en cuestión académica o personal pero nos han dejado alguna enseñanza. No desmeritemos su trabajo y démosle la importancia y el respeto que merecen.

Por mi parte solo puedo agradecer a cada uno de mis maestros por el conocimiento que me dieron, los valiosos consejos de vida que compartieron conmigo y el inmenso apoyo que siempre me brindaron. Gracias por que sin ustedes no sería lo que soy el día de hoy y no tendría las herramientas que tengo para poder desenvolverme en mi profesión y en mi vida personal. Gracias a cada uno de ustedes por ser parte de mi desarrollo. Los quiero mucho 

Día mundial de la salud… ¿Ahora sí vas a hacer caso?

Día de la salud

Hoy es el día de la salud y en medio de todo lo que esta pasando en el mundo entero me gustaría invitarlos a hacer una reflexión personal sobre la salud.

¿Cómo es que nos cuidamos de manera habitual? ¿Por qué solo cuando hay riesgos es que tomamos medidas de precaución?

Desgraciadamente en México tenemos muy poca, si no es que nula, cultura de prevención y cuidado en todos los sentidos, pero hablando en cuestiones de salud es peor. Solemos acudir al doctor ya que los síntomas son insoportables y realmente nos sentimos muy mal, nos automedicamos, nos damos de alta nosotros solos y no terminamos los tratamientos y esto nos afecta muchísimo tanto como personas como sociedad ya que cuando verdaderamente es una urgencia, los servicios de salud se saturan y los medicamentos escasean.

Me gustaría que reflexionáramos un momento la situación que se está viviendo en todo el planeta y que tomáramos conciencia de ello. Que empezáramos a prevenir, acudir al médico de manera frecuente para un chequeo médico, que mejoráramos  nuestros hábitos de alimentación, hacer ejercicio, acudir al psicólogo, etc.

Que dejáramos de  satanizar a los profesionales de la salud (incluyendo todas las áreas y especialidades) y que nos empezáramos a hacer responsables de nosotros mismos, de nuestro bienestar en todos los sentidos. Empezar a cuidarnos y a escuchar lo que nuestro cuerpo nos esta diciendo para poder ayudarlo y darle la atención que necesita.

Es importante que hagamos una pausa en nuestras ajetreadas vidas y nos demos un tiempo para nosotros, para descansar, para cuidarnos, para estar bien. De nada sirve que le dediquemos tanto tiempo a ser exitosos o a conseguir dinero si todo se nos va a ir en medicinas y doctores cuando nos enfermemos. ¿Sería mucho mejor cuidarnos desde un principio y así poder disfrutar de la vida, con salud y bienestar?. Por que no hay nada mas valioso que la salud y eso incluye la salud mental. Es muy importante atender la parte física pero también la parte mental por que si una esta mal, la otra se verá afectada de inmediato.

Los invito a tomar conciencia y comenzar a ser responsables de nosotros mismos y de nuestra salud. Empezar a generar hábitos de cuidado personal y darle la importancia debida a la salud.  

Vivir en matrimonio

Mucha gente (tanto hombres como mujeres) piensa que el matrimonio es sinónimo de esclavitud y la verdad es que no tiene porque ser así.

Sí es verdad que adquieres nuevas responsabilidades y el compromiso con una persona, pero de entrada, se supone que ambos están de acuerdo y por eso decidieron y aceptaron unir sus vidas.

El hecho de estar casado no significa que tengas que renunciar a tus amigos, familia o momentos a solas contigo mismo, ya que en ningún momento dejas de ser una persona individual. No tienes por que convertirte en muérgano de tu pareja ni perder tu esencia. Tampoco implica volverse adicto al trabajo y perder tu vida social y mucho menos ver a tu pareja como una bruja o un ogro que no te deja hacer nada o que solamente te quiere controlar. Aún estando casad@ puedes salir con tus amigos (obviamente será con menos frecuencia) y divertirse de manera responsable, sin faltarle al respeto a tu pareja o a tu relación.

Es muy probable que existan días en que no soportes a tu pareja y quieras salir huyendo, déjame decirte que es algo totalmente normal, convivir todos los días con la misma persona no es trabajo sencillo ya que cada cabeza es un mundo, lo bonito de todo esto es tener una buena comunicación (saber expresar lo que sentimos y también saber escuchar lo que nos están diciendo) y arreglar los problemas o diferencias que surjan. No porque un día queramos estar solos o no queramos estar con nuestra pareja significa que ya la dejamos de amar o que algo anda mal. Hay veces que simplemente necesitamos estar solos o salir a platicar con algún amigo/a y es muy válido, no pasa nada, pero lo fundamental es ser muy sinceros y comunicarlos siempre y también saber escuchar y entender al otro.

Nunca he estado casada, pero desde mi punto de vista, el matrimonio es una aventura hermosa con sus altas y bajas. Un trabajo en equipo día con día con una constante comunicación y sinceridad, sin suponer nada y sin olvidarnos de nosotros mismos. Compartir todos los días de tu vida con una persona es una decisión fuerte pero una vez que la tomas, lo haces convencido y consciente que no todo será perfecto. Te sumerges en un mundo nuevo en donde ambos deciden, si lo hacen fácil o se complican la vida. En todas las relaciones es muy importante la comunicación para poder expresar lo que sentimos, pensamos, necesitamos, lo que nos gusta o nos molesta y también lo que esperamos de esa persona; y también el respeto para poder estar abiertos a la opinión del otro y no verla como un ataque sino como un punto de vista diferente que nos puede aportar cosas que nosotros no habíamos considerado. Aprender a expresarnos desde lo que necesitamos y no desde el reproche o el reclamo, hablarlo en el momento y en el mejor de los planes en lugar de evadirlo y que se haga más grande. Aceptar que no somos perfectos y que cometemos errores pero saber que podemos superarlos y seguir adelante, que no al primer problema tenemos que tirar la toalla o salir corriendo.

En fin… el matrimonio es algo que se construye todos los días entre dos personas. Un nuevo capítulo en donde podemos hacerlo tan bonito o feo como queramos y cada matrimonio es diferente, no te compares con tus amigos o con tus papás o conocidos. El matrimonio es como una plantita que se tiene que regar y que a cada uno le toca poner el 50% de agua para que esa planta crezca sana y dé frutos. No podemos dar de más ni poner siempre o la mayor parte del tiempo, la parte que le toca al otro por qué estaríamos en un desequilibrio y a la larga se vería afectada la relación.

¿Me subo o dejo ir el tren?

Las relaciones de pareja no son color de rosa todo el tiempo y es necesario ser más tolerantes y aprender a identificar lo que si es dañino y no nos gusta o nos incomoda.

Una relación nutritiva es aquella que te cuestiona, te hace ver tus errores, te dice las cosas como son y todo esto con la finalidad de que evoluciones y crezcas como persona y también como pareja.

Las relaciones nutritivas están en constante cambio y crecimiento, ambos buscan ser mejores, tanto individualmente como en pareja. Existe la confianza para poder hablar de cualquier tema y/o problema y resolverlo en el momento en lugar de evadirlo y que se haga mas grande. Dentro de la relación se puede hablar con la verdad sin necesidad de lastimar al otro, de forma directa y buscando mejorar.

No siempre tienen que estar de acuerdo entre ustedes, las discusiones no son malas, al contrario, nos ayudan a ver otros puntos de vista, conocer la opinión del otro o sus necesidades. Aprender a escuchar al otro es fundamental para que la relación pueda fluir y puedan resolver sus diferencia de manera adecuada y no creando conflictos innecesarios.

Muchas veces las personas nos lastiman y en ocasiones no lo hacen de manera intencional, es importante hacerle saber al otro que lo que hace nos lastima o nos enoja porque no lo sabe. Si aún así lo sigue haciendo entonces ya hay un problema que necesita ser arreglado.

Es necesario y muy importante aprender  comunicarse y poner límites para evitar que los comportamientos que nos lastiman, se repitan.