¿Cómo seguir con tu vida después de romper con tu bato?

“Spend more time with my friends
I ain’t worried ‘bout nothin’…”

Psic. Jacob Ortega

Twitter: @lejacoboy

Uno nunca inicia una relación pensando que esta va terminar, pero la realidad nos dice, que por lo menos hay que saber que eso es una posibilidad. Si vivimos happily ever after, pues qué bonito, pero si no ¿ustedes que recomiendan para después de una ruptura?

Me había pensado bastante esto de escribir sobre un tema tan trillado, una visita rápida a internet tiene cientos de miles de páginas hablando sobre rompimientos, decepciones, corazones rotos y todos esos clichés sobre qué hacer cuando terminas una relación, entonces, qué más se puede decir sobre eso, pues bueno, quisiera empezar diciendo que: You will get over it !!!

Así, claro y contundente. Tarde o temprano lo vas a superar y tu vida va a continuar y vas a estar bien. Hay ciertas cosas que puedes hacer para que este proceso sea mucho más sencillo, más respetuoso y también para que no termines borracho, hablando a las tres de la mañana, diciendo cosas de las que probablemente te vas a arrepentir al día siguiente y para que si pasa, tampoco te machaques por eso, pero ojalá que no lleguemos a tanto.  

Los rompimientos como las relaciones, vienen en todo tipo de presentaciones. Unos tienen toda la sutileza de una alarma contra incendios, otros son paulatinos y muchos otros se tornan amargos y dolorosamente largos. Pero todos duelen y muchos hacen que tu vida se sienta de cabeza y le dan un toque extra de neurosis a tu día a día. Ustedes saben, que en esta columna yo escojo escribir para hombres homosexuales, pero seguro hay muchas cosas que a ti también te pueden servir.

Aunque es verdad que no existe una única forma de lidiar con un rompimiento y que todos llegamos a él con ciertas condiciones que nos son particulares, también es verdad que hay una serie de pautas que pueden ser de gran utilidad para atravesar esta situación. 

Lo primero: Todo está de la ching#$% (pero sólo por un rato)

Mientras más quieras negar tu dolor emocional, más intenso y prolongado lo vas a sentir. No hay porque querer estar super zen, como si nada hubiera pasado. Pasó algo y es de importancia para tu vida. Lo mejor, querido, será que aceptes que esta es la realidad en la que estás por ahora. Ya habrá tiempo para establecer nuevas relaciones, para ir sanando, cambiarte el corte de barba o de cabello, pero por ahora lo mejor es tratarte con apertura, compasión y cariño.

Ten presente que tu relación era sólo un aspecto de tu vida (y si lo era todo, buen momento para comenzar a cambiarlo). Eres un bato con muchas facetas y aspectos, tienes otras responsabilidades, están los amigues, la familia por elección (y la otra)y hasta tu trabajo o tu escuela. Hay muchos elementos que te constituyen, trata de echar mano de ellos durante esta temporada. 

Aprovéchate del duelo

¡En serio! Utiliza el tiempo del duelo como un espacio para restablecer una vida que no esté en función de tu relación. Cuando hablo de nutrición no sólo estoy hablando de prepararte tu comida preferida y disfrutarla como un ejercicio de amor propio, sino de descubrir nuevas formas de nutrirnos física y emocionalmente. 

Aunque seguro te estás imaginando como Bridget Jones (si tienes veinte años google it, porque no se me ocurre un ejemplo más contemporáneo) comiendo cuanto pastel atraviesa tu camino y bebiendo todo lo que encuentres en el refrigerador, quizá deberías considerar algo más nutritivo, es más, porque no quedas con algún amigue para cocinar algo que se les antoje (se ponen cubre bocas)a les dos. Vas a tener alguien con quien hablar de lo que te está pasando y una comida rica. 

La nutrición no se limita a lo que comes. Los rompimientos ponen cosas en movimiento y abren la puerta para que conectes con aspectos de ti, que quizá hayas desatendido mientras estabas en pareja (Ojo ahí, no se supone que eso pase y hay que hacer cosas para que no suceda de nuevo). Este es un buen momento para hacer actualización de quien eres, revisar si es que dejaste de hacer cosas que te gustaban y retomarlas, pero también para pensar en cómo has cambiado, quién eres ahora. 

¿Y qué hago con todo lo que estoy sintiendo?

Hablar con tus amigues puede ser de gran ayuda, pero hacer una cita con el psicotarapeuta también, recuerda la importancia de cuidar de ti y de las acciones encaminadas a tu bienestar.

Ahora, algo que con cierta regularidad recomiendo en consulta y que es siempre un buen ejercicio de introspección, es escribir, y es que es una vía hacia la salud mental y el autoconocimiento. Un enfoque puede ser, tener una suerte de diario donde se puedas ir registrando las emociones que el rompimiento desencadena. Así, un día puede que hables del enojo que experimentas, pero también habrá páginas dedicadas a la tristeza, días de escribir sobre la tranquilidad porque ya no hay angustia o peleas o párrafos que cuenten sobre el porvenir. Cada vez que tengas esas ansias y esas emociones que detona tu rompimiento, date unos minutos y escribe al respecto. Si sientes que te mueres de ganas de mandarle un texto o un llamarle, mejor agarra tu libretita y escribe, escribe todo lo que se te ocurra.

Escribir quizá no sea la solución a tus problemas, pero seguro sí es una forma de poder liberar esa carga y todas esas emociones acumuladas, esto ayudará al proceso de sanación y es un ejercicio terapéutico encaminado a tu bienestar.

Construye nuevas rutinas

Si la intención es aprovechar el rompimiento como una oportunidad de mejora, no querrás estar sobresaturado, con cientos de cosas por hacer con tal de no pensar. Más bien intenta canalizar tu energía a actividades positivas y que puedan traducirse en un plan de vida y en crecimiento personal. Ir construyendo una nueva rutina puede dar una sensación agradable de estructura y normalidad. (Con las cosas como están en el mundo, seguro tienes muy presente lo útil que puede ser establecer algunas rutinas).

Permítete reflexionar sobre la relación que terminó, los aprendizajes que surgieron de ella, las cosas buenas y los motivos por los que terminó. Una suerte de autoevaluación de fortalezas y debilidades, de esta forma puedes comenzar a trabajar en esos aspectos de tu vida que desees fortalecer o desarrollar.  Hablar con un terapeuta, puede ser de gran ayuda a la hora de crear un plan de acción.

Confía en tus redes de amistad 

No tienes porque pasar por esto solo, para eso están tus amigues, es importante que tengas la posibilidad de sentirte libre de hablar de tus emociones y de lo que te está pasando, sin estar preocupado por el qué dirán o sentirte juzgado.  Si está en tus posibilidades, sal a caminar con tus amigues, tengan una video llamada, hablen por teléfono. Aquí un aprendizaje para el futuro, aprende a balancear tu relación de pareja y el resto de tus amistades, una es tan importante como la otra.

Si tienes amigues en común con tu ex (lo cual entre la comunidad LGBTT, me parece que es aún más frecuente), sé claro con los límites. Esto es una cosa tan sencilla como pedirles que no te cuenten sobre él, o que te avisen si va a asistir a alguna reunión a la que tú estés invitado también (un día se va a acabar esta pandemia y esto tendrá sentido) o bien que no te den un reporte de su actividad en redes sociales. 

¿Y qué con las redes sociales?

A veces pasa que algunas parejas complican extra su rompimiento, pues siguen  manteniendo un nivel de comunicación igual a cuando salían. Sí, sí, ya sé que es muy difícil cortar de tajo con la comunicación con alguien que es o fue una persona importante en tu vida. Y luego está el asunto del feis, twitter, IG y la red social de tu preferencia, y la tentación de entrar a ver qué está sucediendo. Pero créeme, el contacto intenso y prolongado, puede llevar al autoengaño.

Hablemos un poco más de las redes sociales, y es que hay tantas y están tan presentes en nuestras vidas y tan a la mano. Pues bueno, aquí tampoco hay una única respuesta y las personas gestionan sus emociones con mayor o menor habilidad y con rangos de variabilidad muy diversos. La recomendación general entonces es la siguiente: justo después de terminar, date un tiempo (un mes me parece muy razonable) sin saber de él, ahórrate el drama de verlo (a tu ex) todo triste o pasándola bomba con los amigues o con otro morro o lo que sea y poniendo fotos en su IG, el twitter o el facebook. 

Si tu rompimiento ha sido amable, de pronto y hasta explicas en un mensaje breve y educado, que lo vas a dejar de seguir por un tiempo, no porque lo odias o porque estés ardido ni nada de eso, sino porque lo necesitas para tu bienestar. Si esto no te acomoda, puedes usar la opción de silenciar u ocultar publicación o lo que mejor te funcione. El caso es que no te estés machacando el cerebro, queriendo adivinar qué anda haciendo. Ya luego un día te lo encontrarás en la calle o lo volverás a ver en internet, pero ya con otra óptica, desde un lugar distinto.

Últimas consideraciones

A veces entre los gais solteros, existen una serie de mitos que hay que desterrar, en consulta, muchas veces me han expresado su preocupación y la ansiedad que les causa, no estar en pareja, como si hiciera falta tener novio para “poder encajar” y esto les lleva a una búsqueda angustiante y compulsiva para encontrar pareja, como si tener novio fuera mejor que estar soltero. Pero hay que considerar la posibilidad de que esas ansias por estar en pareja, bien pudieran estar enmascarando dependencias emocionales que no han sido trabajadas.

 Los gais sí podemos ser felices estando solteros. Si una persona elige la soltería, si una relación se termina porque ya no funcionaba más, porqué no se habría de estar bien, en especial si además se cuenta con una red de amigues que brinden su cariño  y apoyo, realiza una actividad o un trabajo que le brinda satisfacciones o tiene buenas relaciones familiares. 

Una soltería saludable es en mucho, un estado deseable y una condición ideal para facilitar el encuentro con un posible candidato a novio, sin presiones y sin prisas, como decíamos antes, hay ocasiones en que la búsqueda desesperada de una pareja romántica, en realidad es sólo una máscara para tratar de no ver conflictos personales importantes.

Si eres un hombre gay que aprende a vivir su soltería de forma placentera, equilibrada, saludablemente, al abrirte a la posibilidad de conocer a algún candidato a novio, lo más seguro es que podrás hacerlo sin presiones, lo que hará que tus elecciones sean menos viscerales, más meditadas y conscientes. Y esos siempre ayuda a encontrar a alguien que comparta los mismos valores que tú, porque créeme, que le guste la misma música que a ti o los mismos libros, no tiene nada de relevancia en comparación con encontrar con alguien que comparta los mismos valores de vida y eso pasa, sólo si; te conoces a ti mismo, te das tiempo de conocer al otro y de dejarte conocer. 

Y pues nada, así es esto de estar vivos. El sufrimiento innecesario, si podemos evitarlo, es siempre mejor. Aprende lo que puedas de esta experiencia, reconcíliate contigo mismo, CONÓCETE , aprende a querer-te bonito y hasta aquí lo dejamos por hoy.