Guía mínima para salir del closet

Por Jacob Ortega

Twitter: @lejacoboy

Tenía quince años cuando le dije a Maru que era homosexual, habíamos salido al cine y a dar la vuelta. Yo le había dicho que había algo que quería contarle pero que no sabía cómo. No tuve el valor sino hasta que estábamos por despedirnos, el taxi se estaba orillando después de hacerle la parada, Maru se despedía de mí y yo le dije: Oye, lo que quería decirte, es que creo que soy gay y quería que lo supieras.  Frunció un poco el ceño y me respondió: ah, está bien, ¿era eso? Yo te sigo queriendo y seguimos siendo amigos. Se despidió con un beso en la mejilla, se subió al taxi y yo me quedé ahí, liberado, nervioso, en paz. 

Salir del closet puede parecer algo sencillo, sobre todo en pleno 2020, pero no siempre es tan fácil como se escucha. Así que te dejo una guía mínima, brevísima (ya sé que hay mucho más que decir) que espero pueda ser de utilidad si estás considerando salir del closet con tu familia, tus amigos o en tu trabajo. Una única advertencia antes de empezar: sólo a ti te corresponde decidir cuándo salir del closet, no te dejes presionar por nadie para hacerlo, de general las cosas son mucho mejor cuando estás fuera del closet, pero si en tu situación particular salir del closet te pone en riesgo o significa que pierdas tu casa o que alguien te haga daño, entonces no hace falta que seas el valiente de la historia, cuida de de ti y quédate en el closet hasta que puedas estar a salvo. 

¿Qué significa salir del closet?

Salir del closet es ante todo un proceso de aceptación de nuestra orientación sexual (a menos que seas heterosexual, entonces no hay salida del closet, aunque sí pongan de manifiesto todo el tiempo esa heterosexualidad) y una vez que la reconocemos y la aceptamos, salimos del closet al compartir esa información con los otros. Salir del closet es distinto para cada persona. Algunas personas enfrentan altos grados de ansiedad, angustia, incluso dolor, mientras que para otras personas, ese proceso de aceptación es mucho más sencillo. Puede que si te estás planteando salir del closet hayas pasado por alguna de estas emociones, quizá hayas tenido temor ante la posibilidad de contárselo a tus amigues [sic], dudas sobre cómo hacerlo, puede que te hayas sentido solo(a) o triste y es por todo eso que es muy importante que te rodees de otras personas que estén pasando por lo mismo o quienes ya hayan salido del closet y que te puedan acompañar en tu proceso.

Después de aceptar que eres homosexual, un siguiente paso puede ser el de compartir tu orientación sexual  con tus amigues, compañeres de trabajo, seres queridos y en general otras personas con las que convives. Uno de los miedos más comunes que enfrentan las personas a la hora de salir del closet, tienen que ver con el miedo al rechazo por parte de las personas a su alrededor. Y aquí te adelanto algo  para ir disminuyendo esa ansiedad, la verdad es que quizá ya hasta lo sepan. A muchos de nosotros nos han llamado maricones o jotos mucho antes de que nosotros mismos supiéramos que somos homosexuales (es decir, el mundo ya sabía o sospechaba de nuestra orientación sexual) y aún así hemos podido forjar buenas amistades o recibir el amor de nuestras familias, con esto lo que quiero decirte es que quizá muchos ya saben sobre tu orientación y te quieren y te aceptan y te respetan así, incluso antes de que salgas del closet. 

En cualquier caso, es muy positivo decir de manera clara y pública nuestra orientación sexual, de modo tal que las personas con las que convivimos te traten no como creen que deberían tratarte, podrían o tendrían que hacerlo, sino como lo que tú en realidad eres. Dicho más simple, que si eres gay, dejen de preguntarte por tu novia o de querer presentarte a una amiga para que salgan en plan pareja y mejor comiencen a presentarte algún morro guapetón.

¿Con quién salir del closet?

Quizá prefieras decírselo a tus amistades pero no a tus familiares. Quizá se lo digas a tu hermana pero no a tus padres. Puede que se lo digas a tu familia pero no en el trabajo. O a la mejor escoges decírselo a alguien pero le pides que no se lo cuente a otras personas. No hace falta que se lo digas a todo mundo al mismo tiempo.

Claro está que puedes escoger publicar un tuit o un mensaje en Facebook para que la gente de tus redes sociales se entere toda al mismo tiempo, pero lo cierto es que la mayoría de las personas van saliendo del closet de manera más paulatina, paso a pasito, hasta que se normaliza a tal punto que después se vuelve algo que no requiere explicación y empezamos a hablar de nuestra orientación sexual igual que lo hacen los heterosexuales. 

Las personas heterosexuales hablan de su orientación sexual TODO EL TIEMPO y TÚ puedes hacer lo mismo. Recuerdo que cuando era pequeño escuché a muchas personas decir cosas como: están bien que seas homosexual pero no tienes porque estarlo anunciando. Incluso he escuchado a personas homosexuales decir lo mismo (cochina homofobia interiorizada haciendo sus estragos) y por mucho tiempo pensé que eso era verdad, pero la realidad es que las personas heterosexuales anuncian su heterosexualidad TODO EL TIEMPO y en esa misma me medida es que lo puedes hacer tú. ¿Quieres algunos ejemplos? Veamos: lunes en la oficina cuando se ponen a platicar lo que hicieron el fin de semana con su esposo o su esposa, cualquier charla casual a la hora de la comida en la que un hombre hetero habla de la chava que le gusta o una mujer platica lo guapo que está el de contabilidad. 

Pues lo mismo puedes hacer tú, cuando sales del closet y ganas experiencia en esos asuntos. El lunes por la mañana cuando te preguntan cómo te fue el fin, podrás contar que fuiste con tu novio al antro (si eres hombre) o con tu novia de fiesta o a andar en bici o lo que sea que hayan hecho, sin la necesidad de recurrir a eufemismos o palabras engañosas como decir: mi pareja. 

Podemos empezar por identificar en qué áreas de nuestra vida es más seguro salir del closet. 

Como decía al principio, cuando se trata de salir del closet, por desgracia nuestra seguridad es una situación que tenemos que seguir tomando en cuenta. Muchas personas no sólo son discriminadas por su orientación sexual, sino que su vida se puede poner en riesgo. Si tu vida o tu integridad física no corren riesgo, pero aún así sabes que hay ámbitos en los que podrías pasarla muy mal, quizá convenga que identifiques los ámbitos más seguros para salir del closet para comenzar por ahí primero. Estos espacios varían de persona en persona, para algunas personas quizá sea su familia, una parte de su comunidad, sus amistades, etc. 

¿Y cómo les cuento?

Salir del closet no tiene que ser una acto protocolario, solemne y formal (salvo que sea eso lo que quieres tú). Puedes hacerlo tan casual como quieras, a la mejor vas a comer con tu mejor amiga y le dice: oye no sé cómo decir esto, pero soy gay o le cuentas a tu hermano que estás enamorada de una chava de tu escuela o le dices a uno de tus amigos por mensaje de texto que eres gay y se lo querías contar porque es tu amigo y para ti su amistad es importante. 

Salir del closet no tiene que ser  cara a cara, algunas personas prefieren hacerlo por mensaje de texto, por correo electrónico, por teléfono o por redes sociales.  Ahora sí, una cosa muy importante y que siempre debe quedar clarita, les estás contando algo importante de tu vida, no les estás haciendo una confesión por algo malo y hay que tenerlo bien claro, porque no hay nada de malo, ni de equivocado, ni de negativo en no ser heterosexual. 

Sin importar cómo se los digas, toma en cuenta el dónde y el cuándo… 

Obviamente no existe algo así como el escenario perfecto para salir del closet, pero es importante tomar en cuenta el momento y el lugar, de modo que sea conveniente y cómodo para ti. De pronto en medio de la cena familiar de navidad, no es el mejor escenario para salir del closet, o en medio de una pelea o en el cumpleaños de la abuela. 

Otros escenarios o contexto que  pueden funcionar mejor:

  • Quizá un café o algún lugar tranquilo y con cierta privacidad pueda ayudar con los nervios y a que te sientas más en confianza. 
  • Ahora que si temes una reacción no muy positiva o incluso violenta, un lugar público de pronto pueda brindarte más seguridad.
  • Si te sientes cómodo para hacerlo en casa, en la sala, en confianza en un ambiente seguro, con un vinito y una tabla de queso (tengo hambre, usted disculpe) eso también puede funcionar bien.
  • De pronto ya se lo contaste a una amigo o amiga antes, y le pides que te acompañe a contárselo a alguien más de cuya reacción no estás tan seguro.
  • En todo caso, es bueno hacerlo en un espacio donde sepas que  tienes tiempo para discutir la situación pero también tienes la posibilidad de retirarte si te sientes agredido(a)

Se trata de tu proceso y debe ser en tus propios términos. 

Salir del closet se trata de ti y de tu identidad. Es algo que debe suceder en tus propios términos. Quizá parezca obvio o reiterativo pero debe suceder cuando tú lo decidas, con quienes tú quieras, con las etiquetas o los adjetivos con los que te sientas cómode (si es que quieres alguno). En todo caso tú eres quien decide qué te hace feliz y con que te sientes cómoda (o)

Quizá te toque hacer un poco de terapeuta, de maestra, vaya hacer un poco de capacitación. Es probable que las personas a quienes se lo compartas, en especial las primeras veces, tengan dudas o preguntas y te toque ayudarles a despejar ciertas inquietudes o concepciones erradas. 

En la medida en que conozcas nuevas personas, es probable que “tengas que volver a salir del closet” pero creeme, cada vez es más sencillo y cada vez hace falta dar menos explicaciones, llega un punto en que se vuelve algo tan normal y sencillo como contar qué película fue la última que fuiste a ver al cine. Pero para uno hace un mundo de diferencia, porque como dice La Agrado, una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma.