¿Me subo o dejo ir el tren?

Las relaciones de pareja no son color de rosa todo el tiempo y es necesario ser más tolerantes y aprender a identificar lo que si es dañino y no nos gusta o nos incomoda.

Una relación nutritiva es aquella que te cuestiona, te hace ver tus errores, te dice las cosas como son y todo esto con la finalidad de que evoluciones y crezcas como persona y también como pareja.

Las relaciones nutritivas están en constante cambio y crecimiento, ambos buscan ser mejores, tanto individualmente como en pareja. Existe la confianza para poder hablar de cualquier tema y/o problema y resolverlo en el momento en lugar de evadirlo y que se haga mas grande. Dentro de la relación se puede hablar con la verdad sin necesidad de lastimar al otro, de forma directa y buscando mejorar.

No siempre tienen que estar de acuerdo entre ustedes, las discusiones no son malas, al contrario, nos ayudan a ver otros puntos de vista, conocer la opinión del otro o sus necesidades. Aprender a escuchar al otro es fundamental para que la relación pueda fluir y puedan resolver sus diferencia de manera adecuada y no creando conflictos innecesarios.

Muchas veces las personas nos lastiman y en ocasiones no lo hacen de manera intencional, es importante hacerle saber al otro que lo que hace nos lastima o nos enoja porque no lo sabe. Si aún así lo sigue haciendo entonces ya hay un problema que necesita ser arreglado.

Es necesario y muy importante aprender  comunicarse y poner límites para evitar que los comportamientos que nos lastiman, se repitan.